Un interesante artículo (o vídeo-artículo debería llamarle) sobre la rivalidad entre el Cola Cao y el Nesquik ha vuelto a confirmar que el vídeo se está convirtiendo en el rey de la información, algo a lo que apuntan los expertos en comunicación y marketing. Incluso he leído en diversos estudios que en los próximos años (en fechas tan próximas como 2018) más del 80% de los contenidos en la Red serán consumidos en forma de vídeo. Casi nada.

Pues eso. Que estaba yo informándome como cada día y encontré este post de El Comidista, publicado en el diario El País. En él se pregunta a chefs y a la propia audiencia por qué producto se decantan, si por el Cola Cao o el Nesquik. Pero no hay texto. Solo un gráfico interactivo para votar (en el que gana el Cola Cao) y un vídeo donde se pueden conocer las opiniones de los expertos gastronómicos. El resultado es demoledor a favor de un bando, pero no diré cuál hasta que veas el vídeo, no pecaré de spoiler.

Colacao o Nesquik?

El post es revelador de cómo ya consumimos vídeo en lugar de texto con total normalidad. Precisamente esa normalidad es la que me causó rechazo ante esta entrevista realizada por el portal juvenil Gonzoo al periodista Jordi Évole, conductor del célebre programa Salvados. Me esperaba una entrevista en vídeo, ya fuera en fragmentos o completa. Se me hace raro, a estas alturas, entrevistar al maestro Évole sin grabar nada…es que la magia de Évole es con imagen y sonido…

Entrevista a Jordi Évole de Gonzoo

Piezas como esta de Gonzoo las veremos cada vez menos, aunque eso no significa que el texto desaparezca, ni mucho menos. La cuestión es que el mundo audiovisual tiene una magia que nos mal acostumbra. Y en el entorno digital el texto es como una especie de alergia de primavera. Huimos de él como de la peste. ¿Por qué voy a leer algo cuando lo puedo ver? ¿Por qué voy a ser activo cuando puedo ser pasivo ante los centenares o miles de impactos informativos que recibo periódicamente?

A día de hoy, el medio de comunicación que se vuelca “a tope de power” con los vídeos y los hace protagonistas de sus noticias es El Huffington Post. No es casualidad su éxito y viralidad. En el vídeo está la clave. Y en sus titulares que sentencian más que informan. Pero es que, como decía el propio Évole, no existe la objetividad, sino la honestidad. Esto también es un aviso para aquellos directores o editores que quieren eliminar la interpretación de sus redacciones. No me refiero a opinión, que conste, sino a interpretar (que también es informar) el mundo en el que vivimos. Y los vídeos, al contrario que las palabras, tienen una mayor credibilidad porque lo que se ve es, en muchas ocasiones, indiscutible, incuestionable.

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